Columna Pediátrica

Actitudes frente a la vacunación.

Por el Dr. Hector Freilij



Actualmente se esta difundiendo en varios países, y en el nuestro también, actitudes contra la vacunación en general. Al respecto queremos elevar nuestra voz en contra de este nuevo pensamiento, alejado totalmente de la realidad y carente de todo sustento científico. Hay algunos logros que generaron los grandes cambios en el devenir de la salud del ser humano. Nombraremos sólo algunos de ellos: la creación del agua corriente y el sistema cloacal que evita una gran cantidad de enfermedades de trasmisión oral (virus, bacterias, parásitos, sustancias tóxicas), la anestesia, los antibióticos, los trasplantes de órganos, habría muchas mas para mencionar, pero queremos ubicar acá, tal vez uno de las mas relevantes, las VACUNAS.

Actualmente se cuenta con vacunas contra 20 enfermedades. Estos son productos que evitan o limitan la existencia de enfermedades infecciosas e incluso de patologías oncológicas. En este último rubro podemos ubicar a la vacuna HPV que evita el cáncer de cuello uterino, de vulva, de pene, de boca y faringe y la vacuna contra la hepatitis B que evita el hepatoma (cáncer de hígado).

Como mencionamos, las vacunas pueden evitar muchísimas muertes y graves enfermedades infecciosas, incluso podrían erradicarse de este planeta, como es el caso de la viruela. La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró el 9 de diciembre de 1979, la erradicación de esta enfermedad que produjo pandemias con millones de fallecimientos. Otra enfermedad próxima a ser eliminada también es la poliomielitis, de la cual nos ocuparemos próximamente. El movimiento antivacuna se inició en el Reino Unido durante el siglo XX, pero cobró nuevo impulso durante la pandemia del coronavirus SARS-CoV-2 y la enfermedad asociada, el COVID- 19.

El gastrenterólogo Wakefield del Reino Unido publicó en el Lancet durante 1995, una asociación entre la vacuna triple viral (sarampión, rubeola y paperas) con la enfermedad inflamatoria intestinal. En 1998 escribió en esa misma revista, junto con otros 12 autores, un artículo donde mostraba la asociación de la vacuna contra el sarampión y el autismo, aunque fue estudiado sólo en ocho niños con esa patología. Esto generó un gran revuelo con múltiples titulares en los periódicos europeos y una sensible baja en la vacunación de los niños en el mundo entero con el consiguiente incremento de niños enfermos y fallecidos. El Medical Research Council impulsó un estudió para verificar esta información, cuya conclusión fue su desmentida total. Fue también importante la tarea del periodista Bryan Deer quien publicó en el periódico Sunday Times y en la revista Britsh Medical Journal todos estos datos. Este periodista encontró que Wakefield había sido financiado por algunos padres con hijos autistas, que tenían la intención de hacerles juicios a empresas farmacéuticas.

En el año 2004, los 12 otros autores de la publicación de 1998 reconocieron su equivocación aduciendo que tuvieron poca participación en la investigación y posteriormente el 6 de febrero del 2010 el General Medical Council le retiró a Wakefield su licencia para ejercer la medicina en el Reino Unido. A partir de entonces emigró a EEUU donde sigue pregonando la actitud antivacuna que lamentablemente esta extendida en muchos países. Además la revista Lancet se retractó de esa publicación.

Producto de esta actitud antivacuna y/o ineficiencia de la salud pública, la OMS declaró que América dejó de ser un continente libre de sarampión debido a la cantidad de pacientes con esta enfermedad. Según los datos de la OPS, en el año 2025, hasta el 15 de noviembre, fueron notificados miles de casos confirmados de sarampión en diez países de América. El 95% de los pacientes de la región habitaban en Canadá (2 defunciones), México (23 defunciones) y EEUU (3 defunciones), lo que significa un aumento de 30 veces en comparación con el año anterior.

En el año 2000, la Argentina interrumpió la transmisión de este virus, se registraron algunos pequeños brotes pero fueron controlados con vacunación y las acciones del sistema de salud. En el año 2019 y el siguiente se registraron 179 pacientes en la provincia de Buenos Aires y CABA. En 2025 se confirmaron algunos pocos casos de individuos provenientes de España y Bolivia. Ante estas severas dificultades la OPS brindó un curso a 150 responsables de vacunación de diferentes provincias de nuestro país. Esto que mencionamos para el sarampión sucede también con otras enfermedades inmunoprevenibles. Por esta situación epidemiológica con el sarampión, se institucionalizó un refuerzo de una vacuna doble viral durante el año 2026.

La conclusión es clara, debemos hacer todos un gran esfuerzo para evitar enfermedades y fallecimientos totalmente evitables.

 



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